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Joker y Gini

La recientemente estrenada película del Joker nos muestra más que nunca la relación entre desigualdad y delincuencia que suele aparecer en el universo de Batman.

Es reseñable cómo en la ciudad de Gotham no es especialmente relevante la pobreza absoluta, si no más bien es la desigualdad lo que provoca el malestar de los ciudadanos. Esto se puede comprobar viendo que la ciudad en sí es rica, lo vemos en sus edificios monumentales, pero la vida de la mayoría de la gente es miserable. La forma en que se mide habitualmente la desigualdad es el Coeficiente de Gini y no va desencaminado el tema cuando podemos encontrar estudios que nos muestran esta correlación entre este coeficiente y los niveles de criminalidad.

Datos de indexmundi y OCDE.

Ahora bien, ¿y si la desigualdad de nuestro país estuviera aumentando sin control? En la anterior gráfica os muestro el índice de Gini para España de dos fuentes distintas entre los años 2004 y 2016, da para reflexión.


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Facebook y el monopolio de la moneda

Por BTC Keychain en flikr

Libra, la prometida criptomoneda de Facebook, lo tiene crudo, los estados se han dado cuenta de que el poder de la empresa de Zuckerberg es lo suficientemente grande para poner en funcionamiento una nueva divisa, que con el tiempo rivalizaría con el Dólar.

A pesar del parecido a nivel técnico con Bitcoin, Libra dista mucho de aceptarse en los mismos términos que la criptodivisa original. La diferencia está en sus padrinos, en Bitcoin anónimos, mientras que en la segunda conocidas empresas entre ellas una de las más poderosas del mundo.

Y esta diferencia es clave, Bitcoin se ha tolerado en cuanto se ha asumido que no es realmente una moneda, se puede clasificar de activo financiero, pero no se compra o se pagan servicios o productos reales con ella salvo en casos excepcionales, no es lo suficientemente estable. No hay una economía real detrás de Bitcoin.

Mientras que Libra puede nacer con toda una economía a su alcance, a la que servir y por ese motivo hacerse fuerte.
No es de extrañar que hasta los Estados Unidos están preocupados, la moneda es uno de los monopolios esenciales de un Estado y no puede permitir que se independice uno de sus buques insignia. Libra es un atentado a los pilares fundamentales del estado y no lo van a permitir. Tampoco pienso que la prohíban, el pulso que tienen entre los gobiernos y Facebook es demasiado duro. Pero la regularán, tanto que será en la práctica inútil, dejando tiempo para alguna mejora del Dólar para hacerlo más digital, pero eso es mirar demasiado al futuro.

Hiperconectado, centralizado, fugaz…

Photo by Hugh Mitton on Unsplash

¿Qué tienen en común Chernobyl, Rosalía y el Brexit? Quizá el mundo que se nos ha presentado estos últimos años ha cambiado la forma de hacer marketing y publicidad totalmente. La receta para que tu proyecto acabe en boca de todo el mundo al final del post.

Internet se ha integrado totalmente en la sociedad, la ha cambiado y nos ha interconectado de una forma que no se conocía hasta el momento, ahora empezamos a ver los efectos sociales de esta hiperconexión, pero no sólo eso, si no que los canales de interconexión son muy pocos, lo que se conoce como centralización, ya sabéis, Facebook y Google principalmente.

Es muy probable que estos 2 factores sean causa de un patrón que se viene repitiendo los últimos años. Un nuevo tema aparece en la agenda pública, sin saber muy bien el origen se cuela en todas las conversaciones en todos los estratos de la sociedad y al tiempo como todo va desapareciendo, deja de estar de moda.

Casos paradigmáticos han sido la cantante Rosalía y la serie Chernobyl. Lanzarse al mercado y estallar inundándolo todo. Siguen el mismo patrón que me gustaría describir como el de un incendio forestal. Existe una fase de calentamiento del ambiente, que puede durar uno o varios años y posteriormente se enciende la chispa prendiéndose fuego. Estos son los requisitos para una campaña publicitaria incendiaria.

Receta para la nueva publicidad

  1. Precalentamiento: En el caso de Rosalía se dedicó a hacer colaboraciones con artistas como C. Tangana mientras que para Chernobyl fue Game of Thrones el paraguas que creo la base de consumidores expectantes de algo nuevo.
  2. Chispa: El momento es importante, eso lo vemos claramente en Chernobyl, con una gran base de consumidores ociosos buscando alguna nueva serie que ver no es difícil arrastrarlos por la plataforma hacia la nueva serie. La hiperconexión de la que hablaba hará el resto extendiendo el fuego rápidamente.
  3. Calidad de contenido: Todo esta preparación no servirá de nada, será un gran bluff si el contenido no tiene calidad y sorprende a la primera masa de usuarios

Y ya tendríamos la receta. ¿Cuál es mi duda? Si podemos relacionar este patrón a fenómenos políticos como el Brexit o Trump, no los he vivido personalmente y me faltan datos pero pienso que en parte sí, excepto que en el caso político la calidad de contenido se sustituye por desinformación y otras tretas que se han utilizado para dar valor a estos proyectos.

El liberalismo y los EEUU

Dentro de unos días voy a cumplir 30 años, porque sí, mi vida comenzó el mismo año que se derribaba el muro de Berlín, dando inicio a la descomposición de la URSS, más por fallo del sistema soviético que por triunfo del sistema capitalista se inauguraba una época de hegemonía del capitalismo liberal.

Los valores que han sustentado este sistema se basan en la creencia de que el sector privado puede operar sin interferencias de las administraciones públicas, únicamente limitado por la legislación de cada país. Las empresas en el sistema defendido por los EEUU son como barcos que surcan los mares de la legislación estatal con mayor o menor éxito para llegar a su destino. Además, estos mares en los últimos 30 años se han tornado globales, dando lugar a lo que llamamos empresas transnacionales, grandes transatlánticos que pueden surcar todos los océanos sin limitación alguna.

Pero el periodo de hegemonía del capitalismo liberal viene a su fin cuando un nuevo actor entra en el juego, la potencia china inicia la expansión de su sistema donde para horror de los EEUU las empresas ya no son transatlánticos que surcan los océanos a su libre albedrío sobre la Pax Americana, si no buques de guerra perfectamente engrasados al servicio del Estado. La falta de independencia de las empresas chinas se ha criticado duramente desde el inicio de esta guerra comercial e ideológica, podríamos decir que es el motivo ético que tienen los Estado Unidos para justificar su guerra contra China.

Pero esta semana toda esta justificación ideológica se ha hundido hasta el fondo, cuando Alphabet, la empresa plataforma de Google, ha decidido vetar Huawei sin justificación alguna. Y detrás de ella otras tantas grandes empresas han hecho lo mismo. Una decisión que lejos de beneficiar en algo a Google abre inciertos caminos sobre el futuro de Android.

Creo que en estos 30 años nunca he visto tan claro la falsedad del sistema liberal, ninguna compañía estadounidense puede navegar el mar a su antojo, no necesita tener al gobierno de EEUU entre sus accionistas, el poder tiene otro tipo de mecanismos para ejercer. Lo cierto es que más que barcos, las empresas estadounidenses son marionetas del gobierno, no tan distintas de los barcos de guerra chinos como Huawei, la única diferencia es que China no tiene nada que esconder, no necesita una justificación ética para su sistema, lo que la hace mucho más potente mientras no se critique desde dentro.

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